El tema del crimpado

Un crimpado redondo para cartuchos de pistola no es aconsejable, ya que este tipo de armas funciona, con algunas excepciones, con el denominado "entallado de reborde o de boquilla de casquillo". Esto significa que el casquillo se apoya en el reborde de la boquilla del casquillo, a diferencia del cartucho de reborde, en el cual el reborde inferior lo ocupa. Por supuesto, existen excepciones, p. ej., Desert Eagle, 32 S&W Long (32WC) o a la inversa el revólver con tambor intercambiable 9 Para o 45 ACP y similares, o bien se trabaja con Clips.

En el caso de las entalladuras de reborde, un crimpado cónico es imprescindible. Si el reborde del casquillo no entra fácilmente, provocará sin duda problemas de alimentación. Si se desea realizar de manera precisa, se deben cortar los casquillos a la misma longitud, sólo así se consigue una resistencia de extracción uniforme y con ello un funcionamiento seguro y una buena precisión. Es sumamente aconsejable efectuar una prueba práctica más larga. Aquí los probadores de tiro alocados y "domingueros" están fuera de lugar. En la medida de lo posible, se debe emplear un lote de casquillos iguales.

Para obtener un buen aumento de la presión, se deben omitir los cartuchos de revólver, es decir, todo lo que se dispara desde tambores, si se puede efectuar un crimpado redondo. Como ya hemos señalado, en este caso las resistencias de extracción pueden ser inferiores a cuando el casquillo sólo se coloca o se ajusta en forma cónica. Sin embargo, el crimpado redondo no es el culpable. Si el crimpado redondo se realiza demasiado fuerte, es decir, si el material del proyectil ofrece una resistencia demasiado alta al latón presionado hacia dentro, la presión restante irá a la pared del casquillo. Este se aplasta y el proyectil se sostiene sólo en el crimpado; en el caso de que el material de casquillo sea malo, puede que el proyectil gire en el crimpado. En el caso de proyectiles TM, el peligro de un asiento suelto es aún mayor, ya que los TM no ceden en el material, a diferencia de los proyectiles de plomo. Como opción alternativa se puede efectuar un crimpado de perfil. Este genera una impresión semirredonda en la ranura del crimpado.

Hasta qué punto es necesario un crimpado fijo o ligero, depende del tipo de pólvora (ofensiva (degresiva)-progresiva), del rendimiento (julios), del material del casquillo, del peso del proyectil y de la profundidad de asiento del proyectil. En el caso de proyectiles pesados y de una gran profundidad de asiento, se obtiene un mayor anclaje (un asiento fijo del proyectil) que en el caso de las pastillas ligeras de menta, que sólo se asientan un par de mm en el casquillo. Por supuesto, debido a sus dimensiones más el impulso (en el caso de pólvoras ofensivas), al disparar los proyectiles pesados deben abandonar el casquillo como peso ligero (inercia). Para ello no existe ninguna fórmula. Un intento sencillo: se carga el revólver con seis disparos, se dispara cinco veces y el sexto disparo se vuelve a medir por si la bala se ha desplazado. En el peor de los casos el tambor se bloquea ya antes, y entonces se sabe rápidamente que el crimpado era insuficiente o que los casquillos que se han adquirido a buen precio a un dudoso comerciante en los zocos de Túnez no sirven.

En el caso de cartuchos como 38 WC o 32 WC, el crimpado perjudica la precisión. Incluso resulta útil hundir ligeramente el proyectil en el casquillo y dejar ligeramente abierto el reborde del casquillo. En el caso de las pistolas deportivas de 32 y 38 esto no funciona, sino que provoca problemas de alimentación. Colocar directamente el casquillo o darle una forma ligeramente cónica y desbarbar bien el reborde exterior del casquillo. El desbarbado exterior del casquillo en automáticas también resulta muy útil para evitar los problemas de alimentación, en especial si no se puede permitir ninguna avería.

Los proyectiles de plomo para revólver en ocasiones tienen pastillas de crimpado muy planas en dirección a la parte inferior del proyectil. En este caso se puede colocar perfectamente un crimpado cónico, lo cual realza el encanto del usuario de la recarga, ya que su aspecto es estupendo y también disparan a la perfección.

Otra posibilidad es hundir el proyectil en el casquillo (aprox. entre 0,5 y 1 mm) y colocar un crimpado redondo en el espacio vacío, pero esto sólo funciona con proyectiles que tienen un reborde afilado o troquelado. Los Speedloader prefieren esto también, los Pätrönskens funcionan estupendamente en los tambores. Por supuesto, la carga de pólvora se debe ajustar como corresponda sustituyendo la profundidad de la pastilla. Esto sólo plantea ventajas, ya que la combustión es significativamente mejor y así hay menos oportunidades de que algo salga mal. Estos cartuchos han conseguido los mejores patrones de disparo en las pruebas aleatorias.

Conclusión: las denominadas "cargas psicópatas" requieren un buen material de casquillo y un crimpado fijo. En el caso de munición para ocasiones espciales y de recargas de dieta, basta con colocar el reborde o un crimpado cónico fino.

Los crimpados demasiado fijos suelen ser la causa de la munición con cuello de botella atascada en los fusiles. La presión excedente deforma el hombro del casquillo. Los casquillos de hombro plano son muy propensos a esto, 30-30 Win, 44-40 Win, 38-40 Win, 30-40 Krag y similares.

Si los casquillos tienen una moleta, puede ocurrir que se doblen lateralmente por la moleta. En el caso de prensas como la RCBS Rock Chucker y similares, esto no se nota al asentar el proyectil. Si se deja trabajar a un leñador canadiense con las manos como sartenes en la prensa, estamos finos.

Los crimpados "Factory", cada vez más apreciados, sólo se deben emplear si se requiere un funcionamiento absoluto (IPSC, CAS). Para tiradores de precisión, algo así se debe rechazar estrictamente. El crimpado Factory aplasta al plomo, que es relativamente blando, al cobre, al plástico o al proyectil barnizado en el casquillo hasta unas dimensiones por debajo de lo normal, lo cual provoca una salida del gas y ello implica un empeoramiento de la precisión.

Un pequeño truco: si los proyectiles no aguantan en un material de casquillo barato, se puede utilizar el ensanchador de casquillos del conjunto de matrices de 9 Para, si se dispone de uno. En el caso de los Dillons sólo es necesario cambiar el embudo de pólvora, que al mismo tiempo es el ensanchador. Un ensanchador tampoco es un ensanchador enseguida, en este caso hay también ciertas diferencias.

Y por último, según el dicho suizo, "el disco siempre dice la verdad".

Alfred Buhlert