Reload Swiss RS40 en 9,3 x 62

Desde hace muchos años salgo a cazar con el calibre 9,3 x 62. Valoro su fiabilidad y efectividad frente a toda la caza que se puede encontrar, desde corzos hasta jabalíes y ciervos rojos. Sin embargo, tiene algunas desventajas, como la trayectoria de vuelo curvada y el retroceso claramente perceptible.

En una feria de caza me encontraba conversando con el señor Büttner de la empresa Sax Munitions GmbH, y este me hizo reparar en la nueva pólvora suiza RS40, que con su proyectil KJG estaba logrando un rendimiento sorprendente. Me mostró los datos de carga correspondientes y me sorprendí gratamente al ver el sobresaliente rendimiento que se podía conseguir con esta recarga:

Una V0 de más de 1.000 m/s, una GEE de 200 m y un alcance de aprox. 250 m

Estos son valores que de otro modo no se podrían conseguir si no es con cartuchos expresamente dedicados al largo alcance. Por cierto, estos datos han sido publicados por el centro oficial de balística de Mellrichstadt, de forma que se puede confiar en su veracidad.

Así que cargué tal y como se indica: 10 g de proyectiles KJG, 65,4 g de RS40, L6 81,5 mm y me fui a la línea de tiro. Allí me percaté del suave retroceso, de la excelente precisión, del limpio comportamiento de combustión y del reducido fogonazo en el cañón corto (45 cm) de mi 98. Después abatí algunos jabalíes durante la caza, y quedé muy satisfecho con la efectividad.

¿Qué mejor que probar esta nueva recarga en mi próximo viaje de caza a Namibia? Sobre todo sabiendo que allí en ocasiones son necesarios los disparos largos.

La primera oportunidad era un kudú mayor que nos miraba de frente mientras lo acechábamos en el pequeño parque de Waterberg,

a 90 m de distancia. La colocación fue muy sencilla sobre los elementos auxiliares que llevamos con nosotros. Apunté a su pecho con un ligero desvío a la derecha y disparé. El animal reaccionó claramente al disparo y cayó al suelo tras aprox. 30 m. Era por supuesto un gran acierto. El disparo había alcanzado exactamente el lugar al que apuntaba. El disparo había hecho un trabajo completo: había penetrado completamente el tórax en sentido diagonal y había salido por el lado contrario justo antes de la pata, dejando claro el recorrido de la herida. Mi experimentado guía asintió con aprobación y exclamó:

"¡Ojalá siempre saliera tan bien!"

La segunda experiencia fue aún más espectacular.

Yo no quería irme sin disparar a un antílope eland, el antílope más fuerte que existe. Para anticiparlo ya, el antílope pesaba 900 kg y tenía las dimensiones de un búfalo cafre fuerte. Un informe de caza del último número de la revista de caza "Jagen Weltweit" retrataba de manera impresionante la caza de un antílope eland con la .375 Holland y Holland. En esa ocasión hicieron falta tres disparos de este potente calibre y una búsqueda posterior de algunos cientos de metros.

Queríamos colocarnos en una charca pero por desgracia el viento no era favorable, de forma que sentarse en un puesto a 6 m de altura quedaba descartado. Por tanto, escogimos la opción más incómoda de sentarnos en sillas de camping a 70 m de distancia. Allí el viento soplaba desde la charca directamente hacia nosotros. En primer lugar llegaron 12 jirafas, y entre ellas un antílope eland. Es increíble lo cautelosamente que se mueve este animal en estado salvaje. Paso a paso, siempre de forma segura, el grupo se aproximó a la charca. Por último el antílope introdujo la cabeza desde arriba en el puesto elevado (unos 6 m de altura) para asegurarse de que no allí había nadie. Sólo entonces comenzaron a beber. Sólo por esta imagen el viaje a Namibia mereció la pena.

Entonces escuchamos un tintineo, primero a lo lejos, luego cada vez más cerca. Debido a su elevado peso, las pezuñas de los fuertes antílopes eland están tan desgastadas que al levantarlas para caminar chocan entre sí y producen este sonido tintineante. El antílope estiró primero la cabeza a través del arbusto y se quedó inmóvil. Entonces se adelantó, pero se giró de tal forma que sólo se podían ver las patas traseras. Luego se colocó detrás de una jirafa, de modo que no era posible disparar de forma segura sin poner en peligro a una de las jirafas. Me notaba cada vez más intranquilo y el fusil me parecía cada vez más pesado. Sólo podía disparar a través de un pequeño agujero que habíamos practicado en los arbustos delante de nosotros. Esta postura era muy incómoda. De repente tenía al antílope abiertamente delante de mí. Al principio estaba completamente desorientado, ya que su enorme papada se bamboleaba en mi mirilla telescópica y no sabía adónde debía apuntar. Entonces me dije, "hazlo como lo haces en casa, apunta limpiamente al omóplato y no dudes, aprieta lenta y uniformemente el gatillo, no des un tirón". Me asusté cuando el disparo se accionó, casi sin que fuera consciente de ello. Así debe ser.

Mientras que las jirafas miraban sorprendidas en todas direcciones, el antílope eland reaccionó claramente al disparo y huyó gravemente herido directamente hacia nosotros. En el recorrido de su huida, cada vez iba más despacio hasta quedarse quieto, respirando con dificultad, a 15 m de nosotros. Tras un intervalo que me pareció una eternidad, pero que seguramente sólo fue cuestión de unos segundos, bajó lentamente la cabeza, primero sólo algunos centímetros, luego algo más, después se arrodilló brevemente sobre las patas delanteras, se inclinó hacia un lado y murió sin sacudirse siquiera una vez más.

El disparo había traspasado ambos húmeros en el lado de entrada y en el lado de salida, quedando cubierto en el lado de salida, de forma que pude recuperar los restos de la bala.

En resumen: si consultamos los datos de carga en el nuevo catálogo de productos de la empresa Sax Munitions GmbH, nos damos cuenta de que la pólvora RS40 va siempre por delante en algunos calibres, como .308., 8 x 57, 9,3 x 62 y 9,3 x 64, y obtiene un rendimiento algo mejor que todas las demás pólvoras.

Estoy tan entusiasmado con esta combinación que me he propuesto firmemente cazar un búfalo con esta carga la próxima vez. Mi guía de caza me ha confirmado que esta recarga es más que suficiente para este fuerte animal y que la legislación lo permite.

Hans Joachim Drescher